• 28 de Enero de 2019

    Qué es un Wallbox y para qué sirve

    Una de las grandes incógnitas es el sistema de carga de los coches eléctricos. Aquí es donde surge la gran pregunta, ¿qué es un Wallbox?

    Qué es un Wallbox

    La transición energética surgida en estos últimos años está motivando una revolución industrial y de consumo. No obstante, una de las grandes incógnitas es el sistema de carga de los coches eléctricos. Aquí es donde surge la gran pregunta, ¿qué es un Wallbox?

    Básicamente son puntos de carga para vehículos híbridos enchufables y completamente eléctricos anclados a la pared. La llegada de los automóviles eléctricos provocará un incremento de instalaciones de puntos de carga en la mayoría de las viviendas a medio-largo plazo.

    Cómo funciona un Wallbox

    Una de las soluciones más habituales es instalar un punto de recarga, un dispositivo que ofrece, entre otras cosas, más seguridad a las baterías –lo que evita picos de tensión con su función de protección contra descargas y armonización de la potencia– y cargas a mayores potencias.

    En este caso, ambos extremos del cable, tanto el del lado del coche como el del lado del Wallbox, cuentan con un conector exclusivo de coche eléctrico que está alimentado por corriente alterna, ya sea en modo monofásico o trifásico.

    Asimismo, pueden tener varias funciones añadidas como poder controlar el consumo y el gasto de electricidad o la posibilidad de programar la recarga (aunque algunos coches ya lo ofrecen). Por último, si se carga el vehículo en un garaje comunitario o en la vía pública, los Wallbox también pueden disponer de activación mediante tarjeta o llave.

    Cómo instalar un Wallbox

    En los garajes de los edificios actuales donde no se haya previsto una preinstalación para puntos de carga de coches eléctricos, la instalación del mismo en una plaza de garaje puede ser, dependiendo de diversos factores del edificio, más o menos complicada.

    Lo que hay que tener en cuenta es que absolutamente todos los costes de la instalación los debe pagar el usuario de dicho punto de recarga y que, por supuesto, no debe causar daños a las instalaciones o elementos comunes del edificio; obviamente, si se daña algo debido a la instalación, tiene que hacerse cargo, algo de sentido común.

    Generalmente, la instalación es algo relativamente simple, puesto que tan solo hay que hacer llegar un cable hasta la plaza de garaje. En una instalación monofásica hablamos realmente de tres cables: fase, neutro y toma de tierra. La mayor dificultad suele presentarse para hacer llegar ese cable desde el contador hasta la plaza de garaje, ya que el recorrido puede ser un dolor de cabeza.

    Según dónde esté la plaza de garaje habrá más o menos distancia que recorrer y más o menos barreras arquitectónicas en nuestro camino como escaleras, forjados, paredes... Si la vivienda es relativamente nueva puede tener conducciones eléctricas empotradas, con dimensiones generosas, por las que pueden pasar los cables. Además, los falsos techos y patinillos se pueden aprovechar.

    Si estas conducciones no permiten pasar más cables –o ni siquiera existen– entonces no hay otra opción que realizar nuevas conducciones, que probablemente deban estar a la  vista por su menor coste y rapidez de ejecución. Se debe intentar siempre que estén ocultas por razones estéticas.

    Normalmente, no tendrían que hacerse obras de albañilería. Con las conducciones a la vista se suele emplear plástico no propagador de la llama, un material conforme al reglamento. Lógicamente, el electricista que se encargue de la instalación deberá estar al tanto de toda la normativa.

    Cuando el cable haya llegado a la plaza de garaje, se colocará un cuadro de mando y protección, con interruptor diferencial y con interruptor automático magnetotérmico, así como otros elementos que se consideren necesarios y la base mural de recarga.

    Con la modificación del Real Decreto 647/2011 por el que se regula la actividad de gestor de cargas del sistema para la realización de servicios de recarga energética, del Ministerio de Energía, Turismo y Agenda Digital, solo hay que notificar por escrito al presidente de la comunidad o al administrador de la finca donde se va a realizar la instalación.

    Otro de los requisitos es que el punto de recarga tiene que ser instalado de acuerdo con la instrucción técnica complementaria del Reglamento electrotécnico para baja tensión (ITC) BT 52, que se encarga de regular la infraestructura de recarga para vehículos eléctricos.

    Cuántos tipos de Wallbox hay

    Los tipos de conectores aún no están estandarizados a nivel global, por lo que existen distintos enchufes con diferentes tamaños y propiedades. Se ha intentado llegar a un acuerdo entre los fabricantes los americanos y alemanes con el sistema combinado, pero no se han puesto de acuerdo con los japoneses y los franceses.

    Conector Tipo 1 o Yazaki

    Este conector de 43 mm de diámetro tiene cinco bornes y soporta dos niveles de recarga en corriente alterna: uno de 80 amperios para recarga rápida y otro de 16 amperios para la lenta. A pesar de que es un estándar nipón –es conocido como Yazaki–, es el adoptado por el mercado americano y aceptado en la Unión Europea. Es compatible con algunos modelos de marcas como Kia, Toyota, Ford, Renault, Citroën, Peugeot, Mitsubishi, Nissan u Opel.

    Conector Tipo 2 o Mennekes

    El conector también conocido como Mennekes cuenta con siete bornes con opción de dos tipos de corriente: monofásica a 16 amperios para carga lenta y trifásica a 63 amperios para carga rápida. Tiene origen alemán y es compatible con modelos de marcas como Renault, Tesla, Volvo, Porsche, Mercedes, Audi, Volkswagen o BMW.

    Conector Tipo 3 o Scame

    Este tipo de conector, también llamado Scame, es utilizado en pequeños automóviles eléctricos, permitiendo una recarga semi-rápida con corriente alterna, a pesar de que por el momento no está demasiado extendido. Cuenta con 5 o 7 bornes, según si la corriente es monofásica o trifásica e incluye en ambas tierra y comunicación con la red. Admite hasta 32 amperios.

    Conector Tipo 4 o CHAdeMO

    Se trata de un conector que permite una carga rápida con corriente continua y soporta hasta 200 amperios. Denominado también CHAdeMO, sus 10 bornes lo hacen el de mayor diámetro de los existentes en el mercado y es el estándar japonés por excelencia. Lo equipan marcas como Subaru, Mitsubishi, Toyota o Nissan.

    Conector Combo 2 o CSS

    El conector Combo 2 o CSS trata de ser la solución estándar tanto en el mercado americano como en el europeo y permite los modos de recarga lenta y rápida. Tiene cinco bornes y a día de hoy es compatible con Porsche, Volkswagen, Daimler, BMW y Audi.

    ¿Qué es un Schuko?

    El conector doméstico Schuko (del alemán Schutzkontakt, literalmente “contacto protector”) es el enchufe “de toda la vida”. Se utiliza en la mayoría de países europeos, con la excepción del Reino Unido, Irlanda, Chipre o Malta, entre otros. Esta toma de corriente viene de serie en casi todos los vehículos eléctricos y cuenta con dos bornes y toma de tierra, soportando corrientes de hasta 16 amperios para recarga lenta y sin comunicación integrada.

    Wallbox vs Schuko, ¿qué es mejor?

    Actualmente, casi todos los vehículos eléctricos están preparados para cargar en el enchufe Schuko clásico. Los nuevos cables de recarga permiten cargar en Modo 2 evitando picos de tensión y garantizando una recarga segura.

    Por otro lado, los vehículos eléctricos más recientes también permiten conocer la energía consumida, así como la programación de las recargas, es por ello que hoy en día disponer de un enchufe convencional donde cargar el vehículo eléctrico supone una interesante opción y sin necesidad de inversión en una instalación y/o en un Wallbox.

    La diferencia más relevante entre el enchufe convencional y el Wallbox es sin duda la velocidad de carga, ya que el Schuko carga a 2,3 kW (10A) y el punto de carga a más, por lo que la recarga será más rápida en este último.

    En definitiva, a la hora de comprar un vehículo eléctrico hay que pensar en uno de los factores más importantes: la recarga. Al contrario de lo que pasa con los automóviles de combustión, los eléctricos se pueden recargar en el propio domicilio. Evidentemente, la recarga doméstica a través de un Wallbox cuenta con grandes ventajas como un mayor control de la gestión de la energía, ahorro económico o evitar desplazamientos rutinarios a estaciones de servicios. Esperamos que con el artículo de hoy sepas ya qué es un Wallbox y para qué sirve.

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